Author Archives: xaviersf

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mar. 20.

Candanchú, un paseo entre la nubes

Y llegó la nieve. Y llegó Candanchú 2019, nuestro queridísimo y anhelado Encuentro Nacional. Esta vez fuera de tierras catalanas, y de todos los lados de la península se acercaron como siempre deseosos de compartir periodismo y esquí decenas de socios  del mejor club del mundo (hasta de Rusia). Un fin de semana tormentoso pero plagado de sensaciones cordiales e inmejorable marco invernal de febrero. Una vez más esta gran familia que nos destaca por buen compañerismo hizo posible un encuentro de gustos, cenas, nieve y muchas sonrisas. Muchas gracias a los que pudieron, y muchas también a los que lo intentaron. Gracias SCiJ. Hasta el año que viene.

 

feb. 15.

Una cena en las alturas

Pilar De Pedro

Le Chalet: cena a 2.100 metros, cocina de calidad con  productos del territorio y vuelta en taxi-retrac bajo las estrellas. Seguro que hay unanimidad si digo que esa cena nos pareció a todos los socios espectacular por muchos motivos. En estos momentos, Les Angles cuenta una de las propuestas de aprés-ski más interesantes del Pirineo. El mérito es de Jean Parent y Helene Biar, que viven en el valle desde hace años y son propietarios de Le Chalet, un restaurante de altitud que apuesta por una cocina muy cuidada, elaborada con productos locales de gran calidad: como  la Cote de Beauf —el chuletón a la brasa—, las patatas del Capcir o los vinos del Rosselló.

Hablo con los responsables de turismo de la estación Antonio Martín y Helene Biar —previa ayuda de Merche de Hériz como traductora— para saber algo más sobre el establecimiento. Entre otras cosas, nos cuentan que la carne tan sabrosa que hemos probado la compran directamente a un granjero, que cría sus propias vacas en la montaña, sin intermediarios. Y es que se consideran un establecimiento bio-sostenible, reciclan todos los residuos que generan, y Helene es la propia responsable de la ambientación del local, que cuenta con detalles como los asientos fabricados aprovechando piezas de retracs, o una magnífica mesa de madera de dimensiones colosales en la planta superior, sin junturas porque está hecha con una única pieza de árbol.

Pues eso, la cena en Le Chalet fue espectacular por muchos motivos, y uno de peso fue el trayecto nocturno de vuelta, un descenso por pistas  subidos en la caja de un retrac bajo un cielo casi despejado cuajado de estrellas, respirando el aire frío, alborozados como niños. Los detalles los pone Keith Kirwen en su artículo The Magic Night.

Fue mi primera retrac nocturna y espero que no la última, pero dejadme acabar con  tres curiosidades sobre ese restaurante de altitud, descubiertas esa noche: uno, los propietarios deben utilizar el telecabina de Pellerins para aprovisionar  su despensa; dos, han comprobado que los platos de pescado no triunfan en la carta; y tres, cuando acaba la jornada y cierra el restaurante, regresan a casa en motos de nieve. Impresionante. ¡Espero que tengáis una gran temporada y que nos volvamos a ver pronto!

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gen. 26.

Les Angles: la culpa siempre es de la nieve

2018 será recordado como el año de la nieve. Esta última semana ha caído blanco para aburrir, hasta cuatro y cinco veces he contado verlas venir del cielo, sobre todo de noche, con lo que la práctica del esquí ha sido y está siendo una delicia absoluta y sin paliativos. Este año sí, tenemos nieve para todos. El Encuentro Nacional, celebrado en la fantástica panorámica que ofrece Les Angles – Le Village Station, en la Cerdanya francesa, ha sido de altura, tanto en los preparativos como en la dedicación de los técnicos de la propia estación, una exquisitez donde las haya. Así da gusto dormir a pierna suelta aunque nos pongan camas estrechas, desayunar entre algodones aunque con lactosa, deslizarse por una estación de cerca de 80 km. y un desnivel de 800 metros, hacer fotografías de la Cerdanya de punta a punta, comer en las fantásticas barbacoas, predicar con una cervecita fresquita o cenar delicioso vino en un restaurante de madera y una retrac de transporte de lujo. Vaya club este, amigos. Qué fantásticos cuatro días (y qué noches, aprovechando el techno del Garorock Festival). Qué gente. Un pueblecito a pie de pistas de tan solo 600 habitantes abierto día y noche a todo aquel que desee perderse. Y vaya estación. No se le puede pedir más a este enero. Muchas gracias, amigos de Les Angles. Por vuestra culpa, volveremos.

 

gen. 26.

La emoción de volver a esquiar

MERCEDES MILÀ

La rodilla sonó con un ruido conocido. La otra vez que me rompí los ligamentos cruzados no sentí dolor pero ese día el dolor era intenso y no disminuyó hasta que me inmovilizaron. Eran las 4,30 de la tarde de un día glorioso en Sestriere, Italia. El SCIJ celebraba un encuentro Internacional. Nevó intensamente y la temperatura era baja. Salió el sol y disfrutamos esquiando sin parar kilómetros de pistas de tres valles, a cual más precioso. Íbamos deprisa, disfrutando de una calidad de nieve extraordinaria. Lo recuerdo como un paraíso.  En los últimos metros, antes de llegar al hotel, me caí y desde ese instante TODO se paró. Mi vida se paró en seco pero ya en la camilla que me bajó al SOS me propuse no perder la sonrisa.

Han pasado casi dos años. Dos operaciones. Fisioterapia con Jordi Bertrán, un entrenador magnífico que me recuperó y regeneró la musculatura de las piernas.  Todo parecía estar preparado para volver a esquiar. La duda, la esperanza, la emoción me acompañaban, iban en aumento. Y nuevo encuentro, esta vez el Nacional del SCIJ en Les Angles (Francia). Algunos de los compañeros que compartieron aquella caída en Sestriere volvían a ponerse los esquís de nuevo conmigo. Cuando has sufrido un destrozo importante en una rodilla, tienes enormes dudas de si serás capaz de volver a disfrutar esquiando; tienes miedo a no controlar esos ligamentos que se rompieron y fueron sustituidos por los de un donante. El mío no falló.

Les Angles, una estación en la que recuerdo haber esquiado con mi padre hace ya muchos años, puso en marcha otra vez mi reloj del placer. No me atreví a bajar como antes. Hice caso a los consejos de mucha gente y por encima de todos ellos a Sole Canga, mi querida amiga asturiana, buenísima profesora de esquí y persona prudente: “La primera bajada como si fueras un niño”, y eso hice.  El primer giro es definitivo. El primer giro te dice si habrá muchos más. La pista de los niños quedó atrás. Y como me escribió ayer Cuca Campañá, “la gente ni se imagina lo que conlleva esquiar, lo que uno siente es bestial, como una droga buena”.

Les Angles quedará para siempre en mi memoria como la estación de mi vuelta al esquí. Es emocionante pensar además que he tenido de testigos a mis compañeros del SCIJ con los que tan buenos momentos de amistad y deporte he disfrutado en tantos países del mundo.  Este club que fue en origen el acercamiento de la mano de este bendito deporte, de los periodistas que tras la Guerra Mundial, habían quedado divididos y enfrentados. El sueño de unos pocos llega hasta hoy y debemos prorrogarlo como han hecho tantos colegas durante tantos años.

Os dejo con estas líneas mi emoción y agradecimiento. Compartimos un tesoro, “una droga buena”, como dice Cuca, y eso une para siempre. Gracias a todos los trabajadores y directivos de Les Angles por tener la Estación en un estado perfecto y , por último, habernos invitado a TODO. No me olvidaré de esta emoción intensa, profunda: la emoción de volver a sentir la nieve correr debajo de tus esquís, la emoción de comprobar que tu rodilla responde, que tu cuerpo vuelve a acoplarse a esta potente naturaleza.

 

 

gen. 26.

The Magic Night

KEITH KIRWEN

You know those moments when you are fully engaged in an experience and you do your best to absorb everything that is happening? Those moments when you think, “this is special”, and you don’t want to forget it? I recently had one of those moments. In fact it was a series of moments that lasted the whole night. Along with a group of journalist friends from the Spanish club of the International Ski Club of Journalists (SCIJ), we celebrated a night-to-remember in the cozy ski resort of the French Pyrenees, Les Angles. Just across the border from Spain lies this fantastic resort. We had a great weekend of skiing, socializing and dining, but that’s not what this article is about. What I am here to share with you is the about the magic night. At 19.15 sharp we meet with the fantastically friendly director of tourism of Les Angles, Antonio Martín, and boarded the resort’s gondola, Les Pèlerins. Yes, at night. Pitch black. No lit runs to observe. Just me and the gang going up the mountain. There was a bit of moonlight so we could make out t

he shadows of the trees and slopes below. This was a first for me and quite a cool experience. Once we arrived to the top, we found ourselves about 50 meters from an enchanting lodge at the top of the mountain. The air was brisk and you could feel the excitement for what lie ahead.

To our surprise we soon found ourselves inside a very modern and super hip, high mountain restaurant, “Le Chalet”. http://www.lesangles.com/en/skiing-and-snow-sports/skiing-area/eating-pistes. You could feel that this was the place for the cool people, for us! As we were escorted to the top floor we passed by some chuleton steaks, which were surely positioned there on purpose, that made our jaws drop. I’m talking big and juicy. On the upper floor we were greeted by the director of the resort, Jérôme Meunier and a succulent, seemingly endless, series of designer bite sized portions of tasty morsels which we enjoyed. Moreover, there was a flowing river of fine red wine. We were given a presentation of the history of the resort by both directors which then followed with a special SCIJ ceremony where we “bequeathed” both Antonio and Jérôme as honorary members of o

ur Club. After 4 plus hours of eating, drinking and socializing we had to say thank you and good bye as it was time for the midnight Ride. A midnight ride from the top of the resort to the its base on top of a snow groomer! It was so cool. They have rigged a glass walled, open aired, rectangular box about 2 meters wide and 4 meters long which is fixed on to the top of a groomer. All 30 of us climbed aboard and started our downhill run, but this time not on skis. The lights of the machine shone on the piste. This along with a light snowfall made the experience even more magical. But the night was still young as this was not just your normal Les Angles weekend, but rather the weekend of the famed Techno music festival known as Garosnow, http://www.lesangles.com/fr/actualites/festival-garosnow and we were hungry for some dancing. We headed to the local gymnasium and to my surprise found ourselves in a techno fest worth writing home about. Maybe there were 700 people in there rocking to the beat and laser light show of some

serious techno creators. See my video below for a sampler.

Before the night got out of hand we decided to head back to our hotel and call it a night. What a night, indeed. It was one of those nights where you have to stop, step back and breathe it all in and that is just what I did. From the night time gondola ride, to the chic lodge and dinner, to the open air groomer ride and then the techno fest, I have a hard time remembering a night as magical as this one.

Thank you Les Angles, au revoir!

 

gen. 26.

Como uno más

 

MANET GARCÍA-PLANAS

Quizá nunca antes os hayan dicho las cosas por su nombre; probablemente nunca os hayan hablado con suficiente claridad y es posible que sea la primera vez que se dirijan a vosotros desde la imparcialidad que me confiere el hecho de no ser periodista —no lo malinterpretéis—. Creo que ya va siendo hora de que alguien se atreva.

Hace cosa de dos años tuve la oportunidad de conocer el SCIJ-Spain a raíz de el encuentro anual, que en esa ocasión se celebraba en Boí-Taüll. Sorprendentemente, a mi pareja y a mí nos llegó la invitación para asistir a dicho encuentro por el mero hecho de ser familiares directos de uno de los miembros de la asociación. Debo advertir que nunca antes había tenido ningún contacto con el club. La verdad es que en un principio sentí ciertas reticencias a aceptar la invitación, puesto que no sabía exactamente cuál sería nuestro papel durante el fin de semana y supuse que me encontraría de alguna manera desubicado al no conocer a nadie del grupo y no pertenecer ni siquiera al gremio de periodistas. Sin embargo, lo que me encontré en la Vall de Boí fue a un grupo de personas unidos por su amor a la profesión, su pasión por el esquí y sobre todo con una mentalidad absolutamente abierta y tolerante, compartiendo ideas y proyectos, aventuras e ilusiones. Y lo mejor de todo: me sentí uno más de vosotros. Fue entonces cuando, de vuelta a Barcelona y llevado por la curiosidad, empecé a recabar información acerca de este peculiar colectivo internacional de esquiadores y me dejé seducir por su ideario fundacional, comprendiendo que la afición por el esquí y la montaña no constituía, para su propio fundador, más que una bellísima excusa para alcanzar con más facilidad el objetivo final:  la superación de prejuicios e incomprensiones a través de la convivencia y el diálogo intercultural entre quienes tienen la responsabilidad de informar al mundo.

Meses más tarde tuve de nuevo la ocasión de coincidir con el club y confirmé mis sospechas de que realmente estaban siguiendo a pies juntillas y con considerable éxito ese bello ideario. Fue en la Vall d’Aran, en un encuentro veraniego organizado por nuestro amigo Keith Kirwen y en el que tuve la suerte de conoceros un poco más mientras disfrutaba de ese precioso rincón pirinaico a la vez que de una memorable ascensión al Montcorbison, espectacular atalaya sobre Vielha. Fue allí donde profundicé en el conocimiento de la asociación hablando con muchos de ellos y compartiendo vivencias y puntos de vista sobre lo divino y lo humano. En Vielha me cautivaron.

Y ahora Les Angles, esa incomparable y preciosa postal de la Cerdanya francesa, ha sido el escenario de mi última experiencia con el grupo. En ese rincón del país catalán, arropado por la amabilidad de sus gentes, la fascinación de sus paisajes, la exquisitez de su gastronomía y la belleza de sus pistas de esquí, he disfrutado de mi última experiencia SCIJ. Experiencia que siempre que me lo permitan ya es seguro que no será la última.

Gracias. Larga vida al SCIJ.

Sibèria
gen. 26.

La petita Sibèria europea

 

ITA FÀBREGAS

Els seus veïns del Conflent i la Cerdanya sempre l’han considerat la regió freda per excel·lència. Potser per això també es coneguda com  ”la petita Sibèria europea”. La seva història i geografia han condicionat el caràcter del seu poble fortament arrelat a la identitat catalana i pirenaica, segons explica el cap d’estació de Les Angles Antonio Martin. Però, d’on ve el seu nom? Situada al sudest del país, a l’extrem sud del Capcir, el nom es deu a la posició d’aquesta localització: el topònim ve del llatí angulus, que significa “lloc remot”. De fet resulta que és l’altiplà més alt d’Europa, i forma part dels Pirineus Orientals i la regió del Rosselló. La seva orientació nord/sud fa que tingui un clima diferent de les valls veïnes, ideal per a la pràctica de tot tipus d’esports d’hivern.

Les Angles és una estació d’esquí de gestió pública des del 1960. Avui els seus habitants viuen del turisme fins el punt que durant l’hivern passen de 500 a 15.000 habitants. Que els remuntadors arribin fins el casc antic del poble és un atractiu innegable i un fet diferencial que s’ha convertit en la millor publicitat possible. No és estrany que es presenti com un poble-estació, com una Village Station que compta amb 55 kilòmetres de pistes per a tots nivells. Amb una altitud de 2.400 metres al pic més alt, Les Angles és un dels dominis més apreciats pels esquiadors exigents, amants de les baixades agrestes enmig de boscos de pins negres i multitud d’espais verges.

A Les Angles són diferents fins i tot amb la mascota de l’estació, el Desman, una mena de rosegador d’aigua o rata trompetera, un insectívor semiaquàtic que habita les proximitats de rierols i torrents, d’hàbits principalment nocturns i morro en forma de trompeta molt característica. Tot plegat un escenari hivernal perfecte que recorda als espais més inhòspits de la profunda Sibèria de llunyà l’orient rus.

Boí-Taüll2017
mar. 14.

Boí-Taüll, mirando al futuro

2017 promete ser un año de antes y después. Así se perfiló en nuestro Encuentro Nacional en Boí-Taüll este pasado enero. Resumiendo: con la nieves hasta los tobillos, la hermandad y la simpatía característica del club, muchos amigos presentes, nuevos proyectos, nuevas caras visibles y un montón de ganas de esquiar. Fueron CUATRO DÍAS de ensueño en unas instalaciones divinas, un servicio y compañía exquisito y atento y una nueva oportunidad para reunirnos el equipo del SCiJ-Spain y saborear una vez más la nieve en estas encantadoras y únicas montañas llamadas Pirineos.  Todo fue a pedir de boca, con un total de una veintena de compañeros del club más amigos y familiares como no podía ser de otra manera, con la junta ordinaria y la extraordinaria para renovar al equipo directivo, con Goyo Prados como motor, y unos días inmejorables para la práctica de nuestros dos deportes favoritos: esquiar y hablar. Esperamos poder repetirlo en breve y buen viaje para todos los que se van a representarnos a finales de marzo en Val Cenis (Francia), la que será ya 64 Encuentro Internacional del SCiJ, desde que se fundara en 1955. Muchas gracias a los promotores, a los que ayudasteis a hacerlo posible y a los que os dedicáis a pensar en el futuro. ¡Viva el SCiJ!

 

 

 

 

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ago. 04.

Amigos a kilos

Una vez más este club es genial y rebozó la correpondiente cena de verano, una ventana abierta a encontrarse con amigos justo antes de que als ‘vacas’ separen cuerpos y almas en mil playas y mil montañas. En esta ocasión los compañeros del restaurante Kilo de Balmes tuvieron la amabilidad de reservarnos la mesa grande del espacio interior con todo lujo de servicios. Como norma general lo que predominó fue la simpatía de todos ante tal evento, entre platito compartido y copita de vino tinto. Desde la banda de El Periódico, la junta entera con un Antonio Marín en su salsa, el presi de tertuliano apacible y alguna que otra cara nueva, la cena siguió su curso entre risas, recuerdos, análisis periodísticos y quejas al poder político de turno. Se agradece a todos los presentes y también a los que quisieron pero no pudieron calentar silla, y un año más el SCiJ a toda vela cierra una temporada de ensueño tras la rotunda victoria en el internacional de Baqueira 2015. Se os quiere.

 

ViñadelMar02
mai. 02.

Barceloneta, paella y batallitas

Como es costumbre en la gran familia del SCiJ-Spain, cuando llega el solecito es norma una reunión informal delante de un surtido menú entre amigos. Esta vez se decidió trasladarse al agradable barrio marinero de la Barceloneta bajo la batuta de una gran paella y mejor compañía. Un total de casi 30 comensales aparecieron un sábado cualquiera de abril para darnos un achuchón tras unos resultados inmejorables en el Internacional de Baqueira 2015, hace apenas un mes. Comilonas como estas sirven para ponerse al día y agrandar conocimientos sobre esta nuestra profesión que a duras pensa continúa en pie gracias mayormente a profesionales del mundo de la información como algunos cracks que se dejaron caer delante de la paella en el restaurante Viña del Mar, de la inestimable calle Almirall Aixada, a pie y medio de la arena de la playa, ya convertida en un parque temático de turistas. Mil y una batallitas y algo de vino tinto amenizaron una velada más que satisfactoria. Un placer para el paladar, para el estómago y para el corazón. Muchas gracias a todos los que vinisteis y a todos los que quisieron venir y no pudieron. Hurra por el SCiJ-Spain. Hurra por la Barceloneta.